El Circo de la vida. Afiche de Juan Carlos Loba.

Crónicas desde Santiago de Querétaro con amor: Teatro-etno-reflexiones de una chilena residente en México

Afiche de Circo de la vida de Juan Carlos Loba

Por Javiera Larraín (desde México)

Comienzo, ¡por fin!, esta crónica invitada por Revista PuroTeatro desde Barcelona a la ciudad de Querétaro, México, lugar en donde vivo desde hace 6 años como estudiante – profesora de yoga y diseñadora teatral quien ha desarrollado el Yogart como método de vida entre el arte y el yoga.

Actualmente participo del colectivo Kchai producciones junto a artistas audiovisuales, escénicos, guionistas, escritores, bailarines, yoguis. Donde la literatura, el cine, la danza, el breakdance, la música, la pintura, el diseño teatral y el yoga entran en juego.

Producciones
K.Chai Producciones

Llegué el año 2009 con la idea de venir sólo unos meses a Querétaro y viajar al sur de México y Guatemala a estudiar bordado y compartir con las artesanas y sus hijos el yoga a modo de intercambio. A pesar que ese proyecto aún no se ha concluido fue justamente el circo, la danza, la música y el yoga de esta ciudad lo que me cautivó e hizo quedarme, uniendo disciplinas junto con diseñar, dibujar, coser, reportear la cotidianeidad de artistas y amigos, en medio de una verdadera vorágine cultural.

Por lo mismo quiero -aprovechando la oportunidad- agradecer a toda la gente y colectivos que me han abierto cariñosamente las puertas aquí. Una actitud que pone de relieve la enorme hospitalidad de los mexicanos. De este modo comparten su riqueza y cultura junto con la buena disposición a recibir extranjeros que desde lejos hemos venido siguiendo sus colores, olores, ritos, clima, geografía, historia y tanto más; también, a mi amiga chilena Cristina Munita con quien somos amigas desde los 11 años -ella vivía aquí con su familia desde antes- y siempre me invitaba a venir porque sabía que me gustaría.

Así me pasó con Santiago Querétaro que me gusta relacionar directamente con Santiago de Chile -de donde provengo- y otras ciudades y países de América Latina que me ha tocado visitar y conocer. Hay una constante, entre las ciudades, es la complicidad entre todas y que comienza desde México hacia el sur: Lo latino se hace clave y me hace sentir que me tomé un camión desde mi país y que a pesar de lo lejos estoy cerca.

En Querétaro (que queda a 3 horas del “DF”) he visto replicarse las formas de vida cotidiana similares en artistas de Chile resolviendo su autogestión, motivados por compartir un mensaje que nos haga despertar y prescindir de lo establecido en y por la TV y los medios de comunicacióin de masas, que promueven paradigmas antiguos de educación, totalmente obsoletos para estos tiempos y sistemas de vida que están hundiendo el planeta.

Sin duda, en Santiago de Chile esta inquietud también está muy latente. Pero las condiciones son menos aptas para desarrollar danza teatral urbana. Personalmente las cosas se me han dado más fácil en una ciudad más pequeña como Querétaro, donde acompaña el clima y las circunstancias para hacer el yoga y los ritos culturales-urbanos-teatrales-dancísticos tienen, por lo general, mayor apoyo de parte de las instituciones (municipios, centros culturales, colegios y universidades). A pesar de extrañar mi país y mi gente, algo ha hecho que me quede y nunca sé cuánto tiempo más será. ¡Por ahora a aprovecharlo!

Susana Camargo, maestra de yoga
Susana Camargo, maestra de yoga

Las crónicas.

La perspectiva que desarrollaré –más adelante- en estas crónicas (teatro-eteno-reflexivas), se centrará en las historias que he tenido con estos grupos de manera directa o indirectamente, colaborando, como espectadora o en el backstage de manera cronológica. Y, posteriormente, revisaré más en detalle sus formas de preproducción y autogestión, metodología de trabajo, trainings, influencias, presentaciones y contenidos para que otros artistas y espectadores conozcan.

En este país inmenso suceden muchas cosas. El contexto y la atmósfera que trae Querétaro estando ubicado al centro del país y habiendo sido una de las ciudades clave en la historia de la revolución mexicana, no es menor.

Sus características también de tradición y religiosidad (pagano-catálica) se ven en las calles y fiestas, fusionadas con la danza como muy bien hizo “Sor Juan Inés de La Cruz”, quien fue de esta ciudad y en su “Tocotines” logró unir lo que veía que le pasaba a la cultura prehispánica fusionada con la iglesia Católica. Sor Juana Inés de la Cruz, sin lugar a dudas, fue la autora que llevó a su máximo esplendor el tocotín literario con sus autos sacramentales más conocidos y logrados (“El divino Narciso” y “El cetro de José”), en donde plazmó con genialidad todo ello. De esta manera, la danza y la música fueron siempre aceptadas por el catalicismo, de modo tal que cultura prehispánica mantuvo vivas sus fiestas y ritos frente de cara a la divinidad.

“Los danzantes de cerro de la Cruz” son la más fiel muestra de aquello y es alucinante verlos bailar al son de los tambores, danzándoles a la tierra al maíz y al sol en nombre de Tonancin, quien pasó a ser la virgen de Guadalupe y quien, además, representa la madre tierra (la Pacha mama) y la virgen María fusionadas en una.

Todo es cuestión de fe, de color, flores, comida, danza y fiesta. Como ciudad de tregua es apacible respecto a lo que pasa en otras ciudades de México como Tijuana Juárez Guerrero, DF, etc… Y, por ende, todos aprovechan su paz para crear, conscientes de lo que pasa allá afuera.

¿Qué le interesa a Querétaro?

En esta ciudad también vivió Guillermina Bravo. Considerada la figura principal de la danza moderna mexicana, quien estableció, junto con Josefina Lavalle, la compañía de ballet nacional en la Ciudad de México en 1948; y, luego, trasladada a Querétaro en 1991, estableció el Centro Nacional de la Danza Contemporánea. Como herencia tenemos grandes bailarines profesionales que han seguido con la motivación del movimiento que de manera directa o indirecta mantienen vivo el baile ancestral y fusionado con lo contemporáneo como medio de expresión.

La cantidad de danzas tradicionales que existen en México, junto a lo anterior, me hacen casi establecer este postulado. Todos aman la danza y la música. Los veo y zapatean, cantan, saben bailar, lo traen en el ADN. En este país es requisito saber bailar o tocar un instrumento y a todos les interesa hacerlo en su forma más cotidiana y teatral de expresión, en la calle y en foros mas en los espacios aptos de la ciudad.

¿Qué es lo que dicen en su teatralidad dancística?

Hablar quizás de la capacidad de asombro ante las cosas, la vida la muerte y de cómo trascender…

¿Qué les asombra…?

[Continúa]

Javiera Larraín, es Licenciada en Artes y Diseñadora titulada en la Universidad de Chile.

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