«Marranas»

Por Raisa Alvear (desde Barcelona). Revistapuroteatro tuvo la oportunidad de entrevistar a Lucía Egaña (artista independiente y blogger) y Diana Torres (escritora y performancera), dos de las organizadoras de la Muestra Marrana, una de las (neo)expresiones performáticas más inquietantes del último tiempo de la escena barcelonesa

Por Raisa Alvear (desde Barcelona)

Revistapuroteatro tuvo la oportunidad de entrevistar a Lucía Egaña (artista independiente y blogger) y Diana Torres (escritora y performancera), dos de las organizadoras de la Muestra Marrana, una de las (neo)expresiones performáticas más inquietantes del último tiempo de la escena barcelonesa. Una muestra inscrita en el género (performativo) del postportno dotado sorprendentemente de un sugestivo ingrediente didáctico; el que, mientras que en los Festivales, las Muestras y las Convenciones de Pornografía (como el Salón Erótico de Barcelona y el Exposex de Madrid) deviene de los shows erótico-pornográficos y los shows de sexo en vivo y en directo, en los festivales, las muestras y las convenciones de Postpornografía (FilmPornFestival Berlín y la Muestra Marrana) lo didáctico surge de las conferencias, las comunicaciones, las charlas, los talleres y los workshops.

¿Qué es la pornografía? ¿Y la post-pornografía?

Lucía Egaña: La pornografía es una rapresentación subjetiva de la sexualidad humana que en las últimas décadas tiene como únicas intenciones de producción de capital y la generación de estereotipos sexuales y de género basados en las dinámicas de frustración capitalista. Nadie folla como se folla en el porno mainstream y nadie tiene esos cuerpos, pero esas representaciones hacen creer a las personas que las consumen que así es como se folla cuando se tiene poder.

Diana Torres: La postpornografía es una reelaboración de la pornografía convencional convirtiéndola en herramienta política y creativa, también es una forma de generar instancias de representación de todos aquellos cuerpos, géneros y prácticas que quedan excluidos por las representaciones normativas y mayoritarias.

Es claro que la Muestra Marrana es más que un mero espacio en el cual ver y conocer otras formas de sexualidad o simplemente mostrar la multiplicidad de la sexualidad. Así pues, ¿cómo surgió la Muestra Marrana? ¿Cuáles son las ideas, las motivaciones, los pensamientos tras la Muestra Marrana?

LE: Surgió como estrategia para juntar dinero para pagar abogados en el caso 4F, nace de la precariedad y de un interés previo en los materiales postporno. Tiene un trasfondo político feminista claro. Nos motiva mucho que la gente produzca su propio material, poder ampliar los referentes, reflexionar colectivamente, y pasarlo bien.

Si bien marrana no es una connotación negativa, denota algo. Entonces, ¿por qué marrana?

LE: La palabra «marrana/o» era un adjetivo connotado muy negativamente que se usaba en España para denominar a las personas judías que se convertían al cristianismo durante el reinado de los Reyes Católicos. En realidad viene del árabe «maharram» que significa «cosa prohibida», y fue indistintamente usado para denominar al cerdo (en el judaísmo tampoco se comía este animal) y a los judíos conversos.

LE: En la actualidad sí tiene connotaciones negativas, una marrana o marrano es una persona básicamente sucia, y eso es un poco lo que somos las personas interesadas en sexo en general y en sexo «desviado» en particular para la sociedad que nos rodea. Se trata de una reapropiación del insulto.

DT: ¿Cómo que por qué? Porque somos cerdas.

¿Quiénes han colaborado y colaboran en la realización de la Muestra?

LE: En general todas las personas que producen los materiales que se proyectan (ya sean los grandes nombres del postporno como Annie Sprinkle o las personas que participan en la convocatoria de cortos) son colaboradoras pues la Muestra Marrana no cuenta con presupuesto para pagar por esos materiales. También todas las personas que han venido a dar charlas, hacer talleres, exponer sus obras, las que nos echan el cable con la cuestión técnica, con el transporte, con el alojamiento para las personas que son de fuera, con la barra y un largo etcétera.

DT: Desde el comienzo siempre ha estado claro que la muestra no podría existir sin la cooperación de otras personas que, al igual que nosotras, están interesadas en que la postpornografía tenga espacios de creación y de visibilidad, desde una postura totalmente ajena a ninguna lógica lucrativa o comercial. En resumen colabora mucha gente, tras la última edición intentamos plasmarlo en un post. A nivel de organización, esperamos que no se nos quede nadie fuera al nombrarlas.

Diana J. Torres / Foto: yaconic.com
Diana J. Torres / Foto: yaconic.com

¿Cómo se gestiona la Muestra? ¿Y cómo se financia?

LE: Básicamente con autogestión: vendemos cervezas, pedimos 2 euros voluntarios a la entrada, y Hangar nos presta gratis el espacio y el material técnico. Es financiación colectiva sin crowdfunding.

Señaláis que los cortos y películas que se presentan en la Muestra proceden de una selección previa. ¿Cómo se realiza esta selección? ¿Existen criterios o requisitos que los cortos y las películas deban cumplir? ¿Cuáles serían estos criterios o requisitos?

DT: La selección de los cortometrajes provenientes de la convocatoria la realizamos actualmente entre las dos (Diana y Lucía). Los criterios son que trabajen explícitamente sobre la representación del sexo o que ofrezcan una reflexión interesante, que sean creativos, al menos a la hora de representar la sexualidad. Que sean DIY y que de algún modo, ya sea física o intelectualmente, nos exciten.

LE: El único requisito para la selección de cortos es su duración.

En cuanto al resto de proyecciones (largometrajes, documentales, etc.) son simplemente cosas que vamos investigando a tiempo completo durante nuestras vidas. Cuando dentro de los intereses personales están siempre presentes las cuestiones relativas a la sexualidad es muy fácil llegar a materiales buenos para la muestra, muchas veces hasta nos llegan sugerencias de otrxs marranxs que finalmente han sido proyectadas.

Asimismo señaláis que los cortos y las películas contienen algo que las diferencia de la pornografía mainstream y convencional, ¿en qué se diferencian?

LE: Hay muchas diferencias entre porno y postporno pero una de las más importantes es que los materiales postpornográficos no son heterocentrados, van más allá del clásico mete y saca. Otro aspecto diferencial clave es el origen de su producción: nadie hace postpornografía con una intención únicamente lucrativa, se genera más bien por una necesidad de auto representación o de expresión más allá de los cánones oficiales en torno a la sexualidad.

Comentáis que los cortos y las películas que se exhiben en la Muestra poseen un carácter didáctico. ¿Dónde reside lo didáctico de la pornografía? ¿Qué se puede aprender de la pornografía?

DT: Toda representación puede comportarse como algo didáctico. El tema es que la pornografía mainstream no es necesariamente una buena escuela y lo que exhibimos en la muestra en general son materiales que pueden enseñar o inspirar aprendizajes que van más allá de lo normativo, lo heterosexual, lo machista para plantear a las personas que la sexualidad es una forma de comunicación entre humanxs que puede ser mucho más creativa e imaginativa de lo que nos han contado.

Lucía Egaña en uno de sus espetáculos performativos.
Lucía Egaña en uno de sus espetáculos osperformativos.

Señaláis que los cortos y las películas de la Muestra se intentan alejar de la pornografía heteronormativa, sus códigos y sus roles. Aun así, ¿creéis necesaria la existencia de ciertos códigos y roles en la pornografía? ¿existen códigos y roles en las sexualidades marginales y subversivas o es precisamente una falta de códigos y roles lo que hace de estas sexualidades marginales y subversivas?

LE: Se van creando códigos y roles y creemos que la muestra marrana es un buen espacio para irlos cuestionando. Estas cosas no son estáticas, van cambiando en el tiempo. Creemos que más bien lo que caracteriza en este plano a las sexualidades subversivas es tener una capacidad de reinvención constante mediante, precisamente, la flexibilización y el cuestionamiento de los roles.

Sexualidades marginales o subversivas: ¿qué son estas sexualidades?

DT: Pregúntate cuál es la norma para ti, qué es lo que te parece «normal» y luego intenta imaginar otra cosa.

Si para gustos colores, ¿por qué consideráis que estas sexualidades son estigmatizas y marginadas?

LE: Pues esto es una larga historia, del por qué. Vivimos en una cultura occidental y patriarcal que se rige por ciertos patrones de normalidad y lo que salga de allí se vuelve amenazante. De ahí su estigma y su marginalización. La sexualidad es uno de los aspectos de la vida más manipulados de la historia. Catolicismo, patriarcado, heterosexualidad como régimen político y demás, son la base y los pilares del sistema que habitamos, por ello cualquier desviación en las prácticas e identidades de quienes habitamos en él lo desestabiliza, lo debilita y lo hace parecer «destructible». Para defenderse de esto el sistema usa diversas estrategias entre las cuáles, las más efectivas son sacar del tablero de juego al enemigo (situarlo «al margen») y hacer creer a la gran mayoría de la población que es algo repudiable (estigmatización), y por supuesto darle nombre, definirlo como enfermo, inmoral o lo que sea, lo importante es no darle posibilidad ni siquiera de hablar de sí misma.

También habláis de las sexualidades heteronormativas, ¿Qué son estas sexualidades? Si se habla de sexualidades heteronormativas, ¿hay sexualidades homonormativas?

DT: ¡Claro que sí! Cualquier cosa que tenga un «buen protocolo» es normativa. La norma viene del algoritmo, de los pasos que hay que seguir para corresponder a la norma. Desde la muestra no estamos interesadas en ese tipo de representaciones en las que no se cuestiona algo tan básico como que, más allá de géneros y genitalidades, en el porno convencional tenga que haber siempre alguien que ocupe los roles binarios (activo/pasivo, dominante/dominado) y que no existan más posibilidades de juego.

LE: El hecho de que, por ejemplo, en las películas de porno mainstream gay los roles entre los chicos no sean intercambiables (siempre uno penetra y otro es penetrado) las hace normativas, porque no están haciendo más que reproducir los roles de dominación y sumisión implícitos en la heterosexualidad (donde siempre hay un hombre=penetrador/activo y una mujer=penetrada/pasiva).

Lucía Egaña
Lucía Egaña

Se podría decir que la pornografía convencional es una suerte de “puesta en escena”, ausencia de preliminares, mujeres hiper-lubricadas, hombres con vergas siempre erectas, corridas exageradas y gritos escandalosos, ¿Qué “pegas” posee la pornografía convencional actual que impulsan el replanteamiento de nuevas alternativas de pornografía?

DT: La descripción que haces es un buen comienzo para responder el por qué son necesarias otras alternativas. Creo que esto lo puede vivenciar cualquier persona. El porno convencional es una ficción, nadie folla como se folla en el porno porque básicamente no está pensado para inspirar sexo con otra persona sino masturbaciones en general masculinas. Esto conlleva a la monotonía: el modo en que se masturban la gran mayoría de los hombres no hace servir más de 3 o 4 músculos del brazo y es bastante aburrido en general.

LE: Sin duda la pornografía está restringida a un cierto tipo de público, a unas prácticas concretas, a un cierto tipo de sexualidad, una sexualidad estándar, una sexualidad normal. Considerando esto, y la unicidad de cada uno de nosotros, un cambio en la pornografía es necesario. De los caminos posibles, ¿consideráis que la visibilidad de las sexualidades marginales o subversivas puede producir un cambio en la pornografía convencional actual? Si es así, ¿por qué?

DT: Puede producir cambios porque la pornografía al ser una industria es capaz de convertir en producto muchas cosas, incluidas ciertas sexualidades marginales. Pero como al mismo tiempo la pornografía está al servicio de una ideología bien específica, a veces hay puntos de fuga, cosas que no logra asimilar.

LE: Hay algunas prácticas que hace unos años estaban totalmente relegadas al ámbito marginal/amateur y que el porno comercial ha comenzado lentamente a incluir en sus producciones: eyaculación femenina, penetración anal a hombres por parte de mujeres, etc. Pero el cambio necesario más importante no está en el porno que la gente consume sino en cómo son educadxs, en cómo generan sus propias identidades sexuales y de género y ese aspecto cualquier posibilidad de cambio es muy difícil y eso condiciona a la industria: finalmente el porno lo compran personas con ideas bien rígidas acerca de la sexualidad. Actualmente, que el porno comercial incluyera de lleno este tipo de sexualidades marginales sería un suicidio económico.

La sexualidad puede ser marginal sin ser subversiva, ¿es entonces la Muestra un intento de hacer de las sexualidades marginales, sexualidades también subversivas? Si es así, ¿por qué creéis necesario este empoderamiento de las sexualidades marginales?

DT: Para nosotras en este sentido, marginal y subversivo son dos adjetivos hermanos. Como decimos en una respuesta anterior, el sistema pone en el margen todo aquello que molesta y desestabiliza y eso es la subversión.

¿Qué acciones creéis se deberían promover para el empoderamiento de las sexualidades marginales?

DT: Festivales de postporno, por ejemplo.

¿Cómo creéis que debería ser la pornografía en una sociedad en la que la Muestra no fuese singular?

LE: Nos cuesta mucho imaginar cosas tan alejadas de la realidad.

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Algunos trabajos consultados

– OtroPensa, (2013). Post-Pornografía. Seminario Otro Pensamiento es Posible de la Universidad de Granada . Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=veOAQ16tp8Y
– Paglia, C. (2001). En el circo no hay reglas: una teoría pagana de la sexualidad. Introducción los caballos de la pasión. Madrid: Valdemar, pp. 69-75.
– Muestra Marrana (no especifica año). Nota de Prensa [online]. Disponible en: http://muestramarrana.org/wp-content/uploads/2015/05/NotadeprensaMM7.pdf.
– Llopis, María (2010). El postporno era eso. España: Melusina.
– Milano, L. (2015) BDSM 50 Sombras del Postporno. Revistas anfibia [online]. Disponible en: http://www.revistaanfibia.com/ensayo/cincuenta-sombras-del-postporno/.
– Breves Entrevistas (2009). Beatriz Preciado. Redes de Televisión Española Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=HfEt5MLUV90.
– Preciado, B. (2002) Manifiesto Contra-sexual. Madrid, España: Opera Prima.
– Preciado, B. (2010). Pornotopia, arquitectura y sexualidad en “playboy” durante la guerra fría. Barcelona, España: Editorial anagrama.

*Raisa Alvear, es Sicóloga (y casi Antropóloga), Master en salud mental e investigación en Neurotoxicología (de la URV, España y University of Sant Andrews, Escocia), y doctoranda en Biomedicina en la Universidad de Barcelona.

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