OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Voces (performativas) del Cementerio

Por Mónica Marchesi (desde Birmingham, UK). Desde niña los cementerios siempre me han generado diferentes tipos de sensaciones y sentimientos no sólo de tristeza…

Por Mónica Marchesi (desde Birmingham, UK)

Desde niña los cementerios siempre me han generado diferentes tipos de sensaciones y sentimientos no sólo de tristeza. Me parece que son lugares enigmáticos que reúnen una infinidad de historias tanto dentro ellos como en su relación con las ciudades donde se encuentran.

Hace un par de semanas leí en la página web de la Universidad South Wales que habría una actividad en el cementerio de la ciudad de Cardiff (Cathays Cemetery), la cual combinaría música y drama, una performance. Por supuesto me anoté de inmediato a la experiencia.

Llegó el día. La cita era a la una de la tardepero yo no estaba segura cómo llegar al cementerio, así que decidí irme una hora antes. De pregunta en pregunta me fui acercando al lugar, en el cielo una gran nube gris cubría los pocos rayos de sol que habían. Todo el ambiente se iba convirtiendo en el escenario perfecto para lo que disfrutaría minutos más tarde.

A pesar de toda la ayuda ofrecida por los peatones entré al cementerio por la puerta equivocada. Todo se veía muy solitario, sólo distinguía a lo lejos algunas figuras de piedra. De repente comenzó a llover, luego a granizar, los árboles se movían con mucho ímpetu por las ráfagas de viento. Caminé por más de diez minutos sin rumbo definido entre las hojas caídas, con la lluvia y el fuerte viento. Finalmente llegué al punto de encuentro en la capilla central del cementerio.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El profesor Richard Hand de la Universidad de South Wales dio la bienvenida al evento y luego de sus palabras arrancó la música, la cual había sido preparada especialmente para la actividad y era interpretada por seis músicos quienes tocaban diferentes tipos de saxofón y una flauta travesera. Las notas retumbaban en la pequeña capilla con una sonoridad extraordinaria y transmitían sentimientos.

Acabada la música llegó el momento de iniciar el recorrido por el cementerio. El representante de Servicios Funerarios de Cardiff, Roger Swan, fue nuestro guía. Todos salimos preparados para la lluvia y el viento con paraguas y gruesas chaquetas. Luego de una primera parada donde nos señaló la parte antigua del cementerio que se remontaba a la época de la Reina Victoria comenzamos a sentir a lo lejos una hermosa música que se combinaba con la llovizna y el viento.

Cuando finalmente nos acercamos al lugar, al lado del músico se encontraba una misteriosa muchacha vestida de negro con la mirada perdida. Inmediatamente acabó la canción ella comenzó a narrar su historia donde ella era la hija del hombre que estaba enterrado en una tumba a su lado. De repente, la llovizna que la acompañaba se hizo lluvia y luego granizo, sin embargo, ella continuaba su relato, explicó cómo había sido su relación con él y cómo lo había perdido. Sus palabras retumbaban en medio del sonido de ambiente el cual no logró aminorar su fuerza sino más bien le añadió melancolía a su voz.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Después de su historia, nos dirigimos a otro lugar del cementerio donde sonaba otra melodía, esta vez eran cuatro músicos, en cuanto la música terminó comenzó a acercarse lentamente un chico con un libro en una mano y un gran paraguas en la otra. Fue otroconmovedor y reflexivo relato.Con voz suave y calmada explicó la triste historia de una mujer que estaba enterrada justo detrás de él, quien había perdido a sus cuatro hijos y el desconsuelo había logrado vencerla.

Y así seguimos recorriendo el cementerio por más de una hora, en total fueron seis narraciones contadas por distintas personas acompañadas de música en vivo, lluvia, viento y granizo ocasional. Cada uno en su estilo logró impregnar de dramatismo y emoción a cada historia que mezclaba relato histórico con imaginación. El cementerio tomó vida, fue un espacio único que permitió experimentar emociones que en una sala de teatro o cualquier otro lugar cultural no hubiera sido posible.

Cuando terminamos el recorrido regresamos a la capilla donde los músicos nos deleitaron con dos canciones más. Y luego para entrar en calor había té y café acompañado de dulces ingleses. Realmente fue una experiencia única y emotiva que me hizo recordar las cosas que pensaba cuando era niña e iba a un cementerio y leía los nombres y mensajes en las lápidas. Siempre me preguntaba cómo habrían muerto, quienes serían cuando estaban vivos y que familia habían dejado.

*Mónica Marchesi es periodista y doctoranda en Comunicación y Antropología

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *