¿Fueron encontrados (al fin) los restos de Federico?

Según artículo divulgado por Bez.es virtualmente habrían aparecido (definitivamente) los restos de Federico García Lorca

Según artículo divulgado por Bez.es habrían aparecido (definitivamente) los restos de Federico García Lorca, víctima de la aleve barberie franquista y que lo transformó a la postre, junto con uno de los poetas y dramaturgos más trascendentes de la lengua castellana, en un genuino ícono de todo el horror del holocausto español y en el detenido desaparecido más tristemente célebre de la historia de la humanidad: para vergüenza de «la burguesía más retrógrada y reaccionaria de Europa», como señalara el propio Lorca en alguna oportunidad.

En efecto, una nueva investigación, que se suma a todos atingentes e inútiles esfuerzos anteriores por encontrar los restos del vate, dirigida por el historiador y arqueólogo de la Universidad de Granada, Miguel Caballero -en colaboración con las Universidades de Zaragoza, Politécnica de Valencia, de Tucumán y Nottingham- señala que se habría determinado la ubicación exacta de los restos del malogrado poeta granadino (y por ende los del maestro de escuela Dióscoro Galindo y los de los banderilleros Joaquín Arcollas Cabezas y Francisco Galadí. Todos ejecutados el 17 de agosto de 1936): el lugar correspondería a unos viejos pozos de agua de la localidad de Alfacar (Granada) que pertenecieron a una antigua fábrica de paños utilizados como fosas de fusilamientos en 1936.

Precisamente, esta investigación viene a ser la continuación de los trabajos realizados, en concreto, en el año 2013; en vista de que entonces se descartó rastrear la parte del terreno que ahora –precisamente- ha sido señalada como “la más probable para la ubicación de los pozos”, susceptibles de contener fosas con restos de fusilados en 1936.

Entre los elementos más importantes con que cuenta esta (nueva) línea de investigación a objeto de precisar al máximo de detalles el área de excavación, están las fotografías de la revista a las tropas del capitán Nestares y del general franquista Queipo del Llano de 1937; y, muy especialmente, la colaboración y asesoramiento del general Fernando Nestares, hijo del capitán que acompañó a Queipo de Llano.

Precisamente, el año 1977 este general había visitado el lugar acompañado de tres de los guardias de asalto que participaron en la ejecución de Federico y había ascendido por una vereda que salía enfrente de la fachada del cortijo del Pepino hacia los llanos de Corbera y a una distancia aproximada de 25 metros desde la carretera señaló que se encontraba la zona de los pozos. El cual ha manifestado -además- al equipo de historiadores y arqueólogos que “la zona de los pozos que visitó en 1977 había que situarla a unos 40 metros más hacia el este del lugar inicialmente apuntado”.

Finalmente, cabría destacar toda la colaboración y disposición de la familia del maestro Galindo al esclarecimiento de los hechos, ya que de confirmarse la existencia de restos humanos en dicho lugar, la muestra de ADN de los familiares del referido maestro resultaría ser una prueba fundamental en esta dirección; ello habida cuenta que la familia García Lorca -incomprensiblemente- nunca ha querido colaborar en la búsqueda de los restos de su célebre antepasado: ni en ésta ni en ninguno de los anteriores esfuerzos desarrollados en este sentido.

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