El cuerpo de los danzantes de voladores

Por Pablo Arturo Sánchez Díaz (desde México). El origen de la Ceremonia Ritual de Voladores se remonta a tiempos prehispánicos,se ha vuelto famosa por ser practicada en la región del Totonacapan.

Por Pablo Arturo Sánchez Díaz (desde México).

El origen de la Ceremonia Ritual de Voladores se remonta a tiempos prehispánicos, se ha vuelto famosa por ser practicada en la región del Totonacapan, más específicamente en Papantla Veracruz, sin embargo no es el único lugar donde se lleva a cabo y no fueron los totonacas la única cultura que la ha danzado. El objetivo de esta ceremonia era adorar a su dios sol con el propósito de pedirle por la fertilidad en sus tierras, la moderación del clima y la extensiónun ciclo más de vida.

Según Expediente Técnico de la Ceremonia de Voladores (2008) esta danza también es realizada por otras culturas entre ellas los nahuas quienes lo heredaron a los totonacos gracias a los movimientos de conquista. Los nahuas habitan parte de los estados de Hidalgo y Puebla es aquí donde aparece la comunidad de Cuetzalan Puebla.

Los voladores en Cuetzalan actuales tienen una ascendencia nahua que es híbrida entre lo mestizo y lo totonaco debido a queen algún momento esa cultura nahua se fue trasformando a causa de las invasiones a los totonacas durante la época prehispánica, los nahuas fueron expandiendo su poder al conquistar a los totonacos e imponerles el idioma náhuatl, sin embargo aún se conserva el idioma totonaca; en Cuetzalan se habla el náhuatl, mientras que en Papantla, el totonaco.

Además de la lengua, los nahuas también les impusieron a sus dioses entre ellos su dios del sol Tonatiuh, de esta manera los habitantes de la sierra norte de lo que hoy es puebla adoptaron el idioma náhuatl y a Tonatiuh como parte de su cultura, sin embargo algunos lograron moverse a otros territorios y conservar su lengua totonaca, estos fueron los originadores de los voladores de Papantla, quienes si conservaron su herencia de la lengua totonaca.

La Ceremonia Ritual de Voladores es el nombre oficial que se ha otorgado a esta manifestación cultural por la junta de voladores efectuada en Papantla Veracruz en 2009, aunque también es aceptado el nombre de la Danza de los Voladores, sin embargo este último acota los alcances originales de la danza.

A partir de un una primera descripción de la danza de voladores se puede comprender como una danza-ritual-ceremonia prehispánica practicada en México, principalmente en el área del Totonacapan el cual abarca la sierra norte de losestados de Puebla y Veracruz, pero también se extendió hacia Hidalgo, San Luis Potosí y Centroamérica.

El origen ritual de la ceremonia de Voladores se sustenta en la teoría que tenían los nahuas acerca del origen del mundo, la teogonía del mito de los cinco soles cosmogónicos que eran el de tierra, el de agua, el de fuego y el de aire, los cuales se extinguieron para dar paso a un quinto ciclo, el del sol, que es donde creían que vivía la humanidad.

Alfredo López Austin habla de este mito en Cuerpo humano e ideología las concepciones de los antiguos nahuas (1996)donde dice “la humanidad fue destruida cuatro veces por cataclismos que produjeron los dioses en su lucha por el dominio del mundo. Tras cada destrucción, un nuevo orden permitió el repoblamiento” (Ibid: 265)

En ese texto López Austin explica como Moreno de los Arcos narra que los hombres creían que el mundo había sido extinto cuatro veces antes y cada una fue por cada elemento (Agua, viento, fuego y tierra en ese orden) para pasar a la quinta donde vivían los hombres y que ya no podría existir una más, esa etapa era conocida como el quinto sol.

Entonces, en un principio comenzaron a danzar para pedirle a sus dioses, entre ellos su dios Sol, que les extendiera la vida por un ciclo más, que sus cosechas fueran abundantes y que llenara de fertilidad la tierra, así es como los antiguos mexicanos comenzaron a ascender al palo para danzarle a su deidad, para alcanzar un estado más allá de lo terrenal, un mundo diferente al mundo de los hombres.

Esta danza consiste en cinco hombres que suben a un palo de árbol de entre 30 y 45 metros del que se amarran a la cintura para que cuatro de ellos se lancen al vacío mientras uno de ellos interpreta melodías con una flauta y un tambor desde el punto más alto mientras los cuatro restantes descienden en giros alrededor del árbol para completar trece vueltas y llegar al suelo.

Sin embargo, la Ceremonia de voladores es más compleja que sólo el acto de danzar alrededor del palo y descender de él en círculos. Para que se lleve a cabo necesita de un proceso de preparación e integración por parte de otros elementos como los danzantes, su vestuario, la selección e instalación del árbol es importante mencionar los pasos a seguir para su celebración y cómo se llevan a cabo en Cuetzalan Puebla dichos pasos son: Preparación física y espiritual de los participantes, la confección del atuendo, selección y corte del árbol/ arrastre y levantamiento del palo y la danza en el suelo que se convertirá en el vuelo desde lo alto del palo.

En lo que concierne a su preparación físico/espiritual, en Cuetzalan los danzantes de voladores comienzan desde temprana edad, algunos desde los 4 años quienes reciben instrucción por parte de los caporales, los niños y ahora también niñas voladores son alentados a llevar una vida saludable fuera de vicios, se les muestra que preparan su cuerpo y espíritu para conectarse a estados más sagrados a través de mostrarles su origen y tradiciones así comoentrenar la danza a nivel de piso que se complementa con la práctica en un palo de apenas tres o cuatro metros de altura para que se vayan preparando, se les muestra que la actividad para la que se preparan es un compromiso con su identidad como descendientes de los nahuas y totonacas.

Los niños crecen con esas bases en su formación como voladores parte de la comunidad, sin embargo cuando son adultos no dejan su preparación y entrenamiento, esta deber ser permanente a lo largo de su vida si quieren seguir dedicándose a ello.

El palo donde los voladores ascienden y descienden es parte fundamental de la ceremonia ritual. El conseguir dicho palo es toda una ceremonia donde convergen los elementos rituales como la música, la oración y la danza, además de las ofrendas que se colocan a los dioses y a la naturaleza para obtener sus beneficios, por lo que se renueva el sentido espiritual y ritual en los voladores.

Para la realización de la Ceremonia Ritual en Cuetzalan, los Voladores utilizan un palo de árbol de ocote, el cual es cambiado cada año a finales del mes de septiembre, para qué el 4 de octubre día que se celebra a San Francisco santo patrón de la comunidad, se encuentre ya instalado en la plaza central.

El cambio de palo se lleva a cabo con una ceremonia en la que participan más de doscientas personas, antes solo acudían hombres, sin embargo ahora pueden verse a mujeres involucrarse de la misma manera en esta ceremonia. Los hombres pájaro se dirigen al bosque, en la región y buscan un árbol de ocote donde se postre un ave de quezaltolote, típica de la región, dicho árbol será el medio de los voladores para conectar a la tierra y los hombres con su dios, una vez elegido, danzan alrededor de éste mientras el caporal ejecuta con flauta de carrizo y un pequeño tambor el son del perdón, para ofrecer disculpas a la tierra por el hijo que van a extraer de su casa. En su danza pasan por los cuatro puntos cardinales elementos que ofrendarán; tales como velas, tequila, flores e incienso, una vez hecho el acuerdo, los hombres cortan el árbol con hachas y sierras.

Cuando queda preparado lo llevan del bosque hacia la plaza principal del pueblo enfrente de la catedral de San Francisco, ahí colocan el palo en un orificio en la tierra donde ofrendan para la tierra a un guajolote negro vivo, chiles, especias y todos los ingredientes necesarios para preparar un mole de la región.

La sangre del guajolote sirve como ofrenda a los dioses, puesto que como menciona López Austin, “la sangretenía como función fortalecer y hacer vivir y crecer a la gente, humedeciendo los músculos” (Ibid:179) en este caso la sangre humedece a la tierra y ofrece la vida, entre otra cualidades de la sangre estaba la de proporcionar fortaleza por lo tanto este vital líquido enriquecía la ofrenda a los dioses con la idea de que esa sangre derramada protegiera a los voladores de futuras lesiones e incluso de la muerte.

Después de que el palo queda asentado se cierra el hueco con cemento y cuando éste se seca, el caporal con algunos voladores suben para instalar el cuadro de madera que los sostendrá en su vuelo todo ese año, una vez instalado el cuadrado y las cuerdas, el palo queda listo para que los hombres y mujeres pájaro realicen para lo que se preparan desde pequeños, volar.

Al quedar instalado el palo de ocote en el piso con la ofrenda hecha a los árboles y el cuadro de madera con las cuerdas en la parte alta representaría claramente los centros anímicos del cuerpo tan importantes en los nahuas: La cabeza (Tonalli), el corazón (Yolía) y el hígado (Ihíyotl) de los que habla López Austin, el define a los centros anímicos como:

La parte del organismo humano en la que se supone existe una concentración de fuerzas anímicas, de sustancias vitales, y en las que se generan los impulsos básicos de dirección de los procesos que dan vida y movimiento al organismo y permiten la realización de las funciones psíquicas (Ibid 197).

Por lo tanto esos centros anímicos son las áreas del cuerpo donde se concentra la mayor energía en el ser humano, son los motores de acción del cuerpo y pueden verse en la distribución del palo de los voladores:

La cabeza o Tonalli está representada en la punta del palo, en el cuadro de madera, el punto más alto del palo en donde se colocan los voladores para comenzar el vuelo, ese punto es el más cercano al cosmos y lo sagrado sobre todo al dios sol a quién está dedicada esta ceremonia ritual, de esta parte viene la irradiación es decir esos cuatro cables que llenan de fertilidad al mundo de los hombres, el punto que representa el cielo, el mundo de los dioses se representa en el Tonalli del árbol.

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Después el Corazón o Yolía que es inseparable para el cuerpo humano vivo, del mismo modo que la ceremonia ritual es imposible sin el palo así como la vida es imposible sin el corazón en un ser vivo, el palo es la base de la danza que le da la vitalidad a todo, el palo es el centro de la danza ritual, en él se concentra la vida y para las concepciones nahuas simboliza al mundo de los vivos, el mundo donde vive la humanidad.

Por último, el Hígado o Ihíyotl es la fuente de energía, en la danza de voladores está representado por la ofrenda que queda enterrada bajo el palo, el cuerpo y la sangre del guajolote, las especias, la comida que también representan al inframundo están contenidos aquí, donde se va toda la energía, el mundo de los muertos que también es fuente de energía y protección para los voladores en su danza.

Los centros anímicos quedan muy bien ejemplificados al momento de la ceremonia ritual de los voladores que se sostiene en un palo símbolo de un cuerpo con centros de energía perfectamente establecidos por la cultura náhuatl.

El cambio del árbol se realiza una vez al año, ese palo servirá cada semana para que un grupo de voladores realicé en la plaza central de la comunidad la etapa cúspide de la ceremonia ritual, el ofrecer su cuerpo para adorar al dios sol a través de su danza.

Esta etapa comienza con el caporal tocando melodías con flauta y un pequeño tambor mientras los otros cuatro realizan una danza con zapateo a nivel de piso, esa danza es alrededor del palo para purificar el espacio, una vez realizada esa danza suben uno por uno comenzando por el caporal para colocarse él en el centro y los cuatro restantes a los lados del cuadrado instalado en la cima donde se atarán con unas cuerdas mientras el caporal se para en el centro para interpretar la melodía con la que los cuatro voladores se lanzaran de cabeza al vacío para iniciar el descenso las trece vueltas cada uno y así completar las cincuenta y dos del siglo totonaca de esta manera creían, los dioses purificarían la tierra y extenderían el ciclo de vida de la humanidad.

Menciona López Austin que el número trece fue sagrado para los nahuas, en relación a su cuerpo eran trece los orificios del cuerpo:”Dos cuencas oculares, dos fosas nasales, la boca, el ano y el ombligo… agregan a la lista los dos meatos auditivos externos, las dos axilas, el meato urinario y la fontanela(lo que comúnmente se conoce como la mollera)” (Ibid: 173).

Es en el momento de estar en el aire cuando el hombre pájaro se acerca a los dioses, se transporta a un nivel más cercano a lo sagrado, ya no está en el mundo de los hombres pero tampoco en el de los dioses, sin embargo ahora puede conectarse con ellos.

En relación a esto López Austin habla del mito en los nahuas y la separación de la entidad cósmica para dar paso a los niveles de la tierra y el cielo, de tal modo habla también de “los dos supremos gobernantes de Mexico-Tenochtitlan correspondían a la separación cósmica del cielo y de la tierra, representando uno el aspecto celeste y masculino, y el otro el femenino y terrestre. Los nombres de los dos gobernantes máximos tenochcas eran tlatoani («el que habla») y cihuacóatl («serpiente femenina»)” (Ibid: 146).

Aquí se habla de la división cielo-tierra que se ve de igual forma representada en la parte alta del palo con el centro y el cuadrado al que se atan los voladores y como el palo de ocote simboliza de forma gráfica al falo masculino penetrando en la tierra de la energía femenina, ambas energías procreadoras de vida. Dualidades complementarias que originan vida, así como cielo-tierra, masculino femenino.

No es coincidencia que sean cuatro los voladores que se lanzan al vacío, también el número cuatro tiene su significado sagrado para los nahuas y entre ellos se incluye en la ceremonia de voladores, son cuatro para representar a los cuatro puntos cardinales que deben ser cubiertos para la danza, de esta manera se cubren todas las zonas de la tierra con esa energía y bendición de los dioses.

Al haber transformado su cuerpo, se coloca como ofrenda a los dioses para el bienestar de la humanidad incluso su propia vida por el riesgo que lleva de caer del árbol, volviéndose incluso una especie de Xólotl dios del fuego, quien toma el fuego de la sabiduría para entregarlo a los mortales, el volador se acerca a lo sagrado, se pone cercano pero debajo de sus dioses para pedir por su comunidad, entregando una ofrenda no sólo en alimento, también en su vida.

Una característica en la danza de voladores actual es la inclusión de mujeres como participantes de esta ceremonia ritual. Hasta hace algunos años la tradición de los voladores sólo tenía permitido que hombres fueran practicantes de esta danza, sin embargo en Cuetzalan ha habido una apertura para que mujeres reciban entrenamiento de volador, asciendan al palo y se lancen al vacío como sólo habían hecho los hombres.

Los cuerpos de las mujeres en la danza de voladores ahora son tomados en cuenta, ahora importan para la creación, para servir a su comunidad en la búsqueda de la fertilidad, aspecto que considero como algo muy necesario puesto que los voladores también dependen de esa dualidad madre tierra y padre sol.

Los danzantes de voladores saben que la vida puede ser desprendida de sus cuerpos en cualquier momento de su ceremonia ritual, ya sea la ascender al palo o al ir descendiendo con el vuelo corre la posibilidad de que resbale o la cuerda se rompa y se impacte contra el piso, hecho que ha ocurrido con algunos voladores pero a pesar de que esta posibilidad está latente para el danzante de voladores es algo normal.

El volador que asciende al palo arriesga su vida para exponer la precariedad de esta y su fragilidad, en caso de perderla no considera que sea un hecho para ser llorado, comprende que su vida puede formar parte del intercambio hijo por hijo entre la naturaleza y los hombres, es decir que la naturaleza tome uno de los hombres para cobrar así la vida del árbol que han tomado para su contacto con los dioses.

Al relacionar esa falta de preocupación a perder la vida en la ejecución de esta ceremonia con el aprehendimiento de una vida, no como una falta de capacidad, sino como una serie de normas en los valores de los voladores que se refiere a esa aceptación que no persigue un aniquilamiento propiamente, solo es visto como parte de la vida, sin embargo si se logra una liberación, de su cuerpo y su espíritu en un estado fuera de lo terrenal, ese estado es lo que interpreto como ese sentimiento de unidad mística en el hombre.

Este hombre quien acepta que su vida puede ser un trueque busca conectarse con su dios sol arriesgándose por alcanzar una fertilidad para los demás hombres, una vida que ellos conciben, se puede perder sin ser llorada, lo interpreto como un acto de amor a la humanidad, un acto de redención, como un olvido de sí mismo.

Así como ambos cuerpos se funden en uno, madre tierra y falo, es decir la tierra donde es colocado el palo de los voladores ayudar a para procrear más que una vida, un nuevo ciclo de vida, que será vida para hombres y mujeres que llenará de fertilidad al campo; así ahora los cuerpo tanto de hombres y mujeres volador a pesar de ser diferentes en funciones fisiológicas son complementarios e igual de importantes tanto para esta ceremonia como para la vida misma.

Bibliografía

López Austin, A. (1996). Cuerpo humano e ideología las concepciones de los antiguos nahuas. México: UNAM Insituto de Investigaciones Antropológicas.

UNESCO. (2008). Expediente técnico de Ceremonia Ritual de Voladores. En Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Estados Unidos: Unesco.

*Pablo Arturo Sánchez Díaz, Licenciado en Teatro y maestrando en Artes Escenícas de la Universidad Veracruzana, México.

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