Podemos abrazar la Trinidad

Por Andrés del Bosque (desde España). Cuando se dice que en una agrupación política hay tres almas se abre la oportunidad de una alianza trinitaria. Se inaugura una espiritualidad…

Por Andrés del Bosque (desde España)

Cuando se dice que en una agrupación política hay tres almas se abre la oportunidad de una alianza trinitaria. Se inaugura una espiritualidad pitagórica inusitada. El triangulo adquiere toda su contundencia. Se abandona el dialogo y se abre paso la futura conversación. Pierde sentido la dialéctica y la discusión destructiva para ceder espacio a la trialéctica y a la conversación que construye. Conversar y converger es una misma cosa. Es la Biología del Amor de la que nos habla Humberto Maturana. Conversar para verterse juntos hacia otro mundo. Imaginar a tres voces y a tres almas y en muchas dimensiones que otro mundo es posible.

Sabemos desde mayo del 68 que la política no es solo el arte de lo posible. Es el arte de ser realistas, para imaginar lo imposible. Las redes de conversaciones adquieren todo su sentido cuando se atiende a los sueños. Sueños donde se produce gran parte de nuestra estrategia política del sobrevivir en vigilia. Y para soñar hay que guardar silencio.

Si dándole la espalda a la intuición, se insiste en el laicismo burocrático, enfrascados solo en las luchas racionales por el poder, se pierde el tiempo. Si no se advierten las conflagraciones de Panteones y Olimpos inmisericordes con nuestra tierna humanidad, estamos perdidos. Sin Misterio Bufo hay solo Santísimo Aburrimiento.

No se pueden resolver los problemas de la Polis sin religare, que significa volver a unir. Por eso los titulares hablan de sangrienta navidad. La política solo adquiere su verdadera dimensión de buena noticia cuando es contrastada con el mito de la buena nueva.

Y tanto los mitos, los chistes, como los bufones y payasos, están allí para que la comunidad sepa que puede convivir con los contrarios.

Solo cuando cantemos y dancemos juntos sobrevendrá la paz decía el poeta Rumi. Las ideas acompañadas de la emoción pueden movilizar nuestras piernas hacia la plaza pública. Pero las ideas por si solas y sin afectos nunca han movilizado nada, afirmaba Spinoza.

Con la sabiduría de los ausentes, con la voces silenciosas de la experiencia, alejándose del cacareo mediático, concentrados en los templos de la risa y del buen humor, podemos mantenernos unidos. La prosa divide, solo el verso nos mantiene unidos.

La acción de cooperación social mutua surge en la condición primaria de lo social. Estamos hechos para cooperar no para competir, por mucho que Tucídides, Hobbes, Adams y Milton Friedman quisieran otra cosa.

El desarrollo de la comunidad humana esta en el mismo eje del desarrollo del alma individual. Aunque se trate de tres almas o de una almería del copón, vamos a consagrar la unión. Ninguna comunidad va a resolver sus problemas a expensas de sus miembros, ese es el mecanismo antisocial que quisiéramos cambiar. O nos convencemos que pertenecemos a la madre tierra o nos lleva la madre que nos parió. ¡Felices Fiestas!

*Andrés del Bosque es doctor en Arte Dramático, actor, director, dramaturgo, investigador y maestro.

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