La hoguera de Bruno

El 17 de febrero se cumplieron 480 años del brutal ajusticiamiento de Giordano Bruno en la hoguera (1600) de la plaza Campo de’ Fior en Roma, condenado por hereje por el Tribunal de

El 17 de febrero se cumplieron 480 años del brutal ajusticiamiento de Giordano Bruno en la hoguera (1600) de la plaza Campo de’ Fior en Roma, condenado por hereje por el Tribunal de la Santa Inquisición, que de santo tenía tanto como de hereje; un preclaro y díscolo monje domínico, especialista en filosofía aristotélica y teología tomista.

En efecto, Giordano Bruno, cuyo verdadero nombre era Filippo Bruno (Nola, 1548 – Roma, 17 de febrero de 1600), astrónomo, filósofo, matemático y poeta italiano, fue condenado a tan brutal final simplemente porque, superando el modelo Copérnico con sus teorías cosmológicas, se atrevió a afirmar que el Sol era simplemente una estrella más. ¡Vaya herejía!

No obstante, para colmo de la brutalidad y el sin sentido, cabe destacar que hacia 1600 la Iglesia Católica no tenía un planteamiento y una postura oficial respecto del sistema copernicano (1453), por lo que ciertamente sus postulados no constituían, necesariamente, una herejía en toda regla.

Su planteamiento teórico, en concreto, respecto de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio, el universo y el movimiento de los astros, fue expresado profusamente en diversas conferencias y escritos que lo llevaron a huir de Roma, tras las acusaciones de herejía.

Por lo que tuvo que errar, primero por el norte de Italia, a saber, Génova, Savona, Turín, Venecia, Padua y, luego, por otras regiones, como Ginebra y Lyon. Precisamente, en la Universidad de Toulouse fue en donde se doctoró en teología, además de impartir clase durante dos años (1580-1581), junto con escribir -allí- dos de sus más importantes obras, la Clavis magna (lulista) y el tratado De Anima de Aristóteles.

Será en Venecia, lugar en que fijó su residencia luego del periplo Suizo-francés, en donde el burgués Giovanni Mocenigo lo denunció a la Santa Inquisición siendo entregado, posteriormente a Roma, para ser, por último, brutalmente ajusticiado a la usanza de la mal llamada Santa Inquisición.

Es más o menos evidente que su brutal sacrifico se tradujo en un potente efecto disuasorio respecto del avance científico de nuestra civilización, especialmente en lo que respecta países católicos; pese a lo cual su legado siguió influyendo en el pensamiento de su tiempo hasta llegar a transformarse en uno de los precursores de la revolución científica.

Ahora bien, al margen, de su pensamiento científico y religioso, Giordano Bruno, pese a que vivió tan solo 52 años, desarrolló una impresionante obra de más de 40 títulos entre los cuales se encuentra más de alguna desconocida obra dramática, en la que cabe destacar la comedia Candelaio o Candelajo (1582) (texto completo en italiano en ‘Opere di Giordano Bruno di Nolano’, edición de Adolfo Wagner, 1830, Vol I, pág.1)

Asimismo, existe, por lo demás, una abundante cantidad de obras teatrales inspirada en él, como Proceso de Giordano Bruno de Mario Moretti (2006), solo por nombrar una de las últimas.

Por ello, entre otras cosas, resulta ser un personaje dotado de un especial interés para la práctica cultural teatral en tanto personaje histórico y, además, constituye una invitación y un genuino desafío dar a conocer su obra teatral.


Hermosa canción del Silvio Rodríguez que recuerda el ajusticiamiento a Bruno.

Listado de la obras de Bruno y sus respectivos links wikipedia.

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