Presentación del festival/EFE

Tarragona abre las puertas a ser sede estable del Festival de Teatro de Mérida

(Tarragona) Efe. Tarragona ha abierto sus puertas para que la ciudad sea una extensión estable del prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que este año protagoniza dos de los ‘platos fuertes’ del programa cultural de los Juegos Mediterráneos 2018

(Tarragona) EFE.- Tarragona ha abierto sus puertas para que la ciudad sea una extensión estable del prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que este año protagoniza dos de los ‘platos fuertes’ del programa cultural de los Juegos Mediterráneos 2018.

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida colabora este año con el Programa Cultural de los Juegos Mediterráneos (Jocs Mediterranis)con la representación de las obras “Edipo Rey” y “Calígula” en el Teatro Tarragona.

Cabe destacar que Tarragona, fue un importante ciudad romana y que, también, tuvo un teatro que en sus tiempos dorados, a finales del siglo I ac, la Era de Augusto (que llegó a vivir por cuatro años en esta ciudad), tuvo un potente edificio teatral con capacidad para 6 mil espectadores y que se mantuvo vigente hasta el siglo II de nuestra era. Hoy, sus ruinas, viven un interesante proceso de puesta en valor.

Esta es la ficha técnica de las obras que se presentaran en Tarragona en el marco de los Juegos del Mediterráneo:


Edipo Rey
Versión de Miguel Murillo

Edipo reina en Tebas contando con la veneración del pueblo y el amor de Yocasta, la viuda de Layo, el rey muerto, ahora convertida en su esposa. La ciudad está asolada por numerosos males y sus habitantes acuden a Edipo para que interceda por ellos. Desde Delfos, desde el altar de Apolo llega la noticia, traída por Creonte, que señala a quien mató a Layo como causante de todos los males. Sólo su castigo salvará a Tebas.

Edipo se compromete ante el pueblo con castigar al culpable. Tiresias, el ciego adivino, previene a Edipo y le ruega que mida sus palabras porque su destino está señalado por Apolo. Tras la muerte del rey de Corinto, Pólibo, al que Edipo considera su padre, una terrible verdad llegará hasta el trono de Tebas: Edipo es el causante de la muerte de Layo y Yocasta, la viuda y esposa de Edipo, es realmente su propia madre.

Ante este horror, Yocasta se quita la vida y Edipo ante el cadáver de su madre y esposa, se arranca los ojos desesperado y reclama el castigo que él mismo prometió para el culpable y así salvar a Tebas.

Versión: Miguel Murillo
Dramaturgia: Denis Rafter y Miguel Murillo
Dirección: Denis Rafter
Reparto: José Vicente Moirón, Memé Tabares, Gabriel Moreno, Javier Magariño, Juan Carlos Castillejo, Camilo Maqueda, Jesús Manchón, Francisco Quirós, Pedro Luis López, Javier Herrera, Ana Jiménez, Ana Márquez, Laura Ferrera, Pilar Brinquete, Vera Avellano, Nuria Mordillo

Una coproducción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Teatro del Noctámbulo.


Calígula
De Albert Camus

Mario Gas dirige Calígula de Albert Camus, un montaje protagonizado por Pablo Derqui y que trata temas recurrentes en la obra del autor como el absurdo existencial, la enajenación metafísica, el sufrimiento y la lógica del poder.

Calígula es una de las grandes piezas dramáticas de Albert Camus. Basada en el Emperador Romano descrito por Suetonius, Calígula es en realidad una serie de obras dentro de una única pieza. El protagonista de la obra, interpretado por Derqui, se encuentra cara a cara con lo absurdo tras la muerte de su hermana/amante y somete a sus súbditos a una aterradora serie de demostraciones de lo que él considera ser la verdad absurda: que los hombres mueren y son infelices.

Anteriormente, Derqui había trabajado bajo las órdenes de Mario Gas en La muerte de un viajante de Arthur Miller, representada en el Teatre Lliure en 2009. La pieza, una crítica a los valores conservadores y a la falacia del sueño americano, consagró a Miller como dramaturgo en 1949.

Autor: Albert Camus
Traducción: Borja Sitjà
Dramaturgia y dirección: Mario Gas
Reparto: Pablo Derqui, Borja Espinosa, Pep Ferrer, Mónica López, Pep Molina, Anabel Moreno, Ricardo Moya, Bernat Quintana, Xavier Ripoll


Una coproducción de Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, Teatre Romea y Festival Grec.

El Teatro Romano de Mérida

El Teatro Romano de Mérida, sede del referido festival, representa el monumento más representativo de esta ciudad. Y, por extensión, también es el escenario más emblemático de la larga trayectoria de su Festival Internacional de Teatro Clásico, que se desarrolla en él desde 1933. A día de hoy, sigue siendo un lujo poder disfrutar de una representación teatral en una noche de verano en el mismo lugar donde ya se hacía hace más de dos mil años.

Y es que, según consta en una inscripción realizada en el propio teatro, su construcción se produjo entre los años 15 y 16 a.C. por instancia del cónsul Maco Vipsanio Agripa.

Ante tan larga existencia, y al estar totalmente expuesto a las inclemencias meteorológicas, es normal que haya sufrido varias remodelaciones, la más importante de las cuales tuvo lugar a finales del siglo I o principios del siglo II, al parecer en la época del emperador Trajano. Fue entonces cuando se levantó la actual fachada o frente de escena, que cuenta con tres vanos por donde acceden los actores al escenario. Más adelante, entre los años 330 y 340, bajo el gobierno del emperador Constantino, se introdujeron nuevos elementos arquitectónicos-decorativos, así como una calzada de cemento.

El Teatro Romano llegó a tener un aforo de seis mil espectadores. Éstos se distribuían de abajo a arriba según su rango social en tres sectores de gradas o caveas, que estaban separadas por pasillos y barreras, y a las que se llegaba por escalerillas situadas de manera radial. Para acceder a los vomitorios o accesos se establecieron una serie de pasillos.

Cierta decadencia le sobrevino con los años de desarrollo del cristianismo, que consideraba el teatro como algo inmoral. Por ello, el Teatro Romano se abandonó e incluso se cubrió con arena, de tal manera que solo quedó visible su graderío superior (summa cavea). Posteriormente recibió el nombre popular de “Las siete sillas” ya que, según la tradición, se decía que allí se habían sentado los diversos reyes musulmanes para decidir el destino de la ciudad. Su excavación no comenzó hasta 1910.

El Conjunto Arqueológico de Mérida, en el que se ubica el Teatro Romano y que es uno de los principales y más variados conjuntos arqueológicos de España, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. El teatro se encuentra en una situación periférica dentro de la ciudad romana, junto a la muralla, y con gran parte de su graderío apoyado en el cerro de San Albín.

Fuente: Agencia EFE, festivaldemerida.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *