Molière, és y será

Un importante estudio, que podríamos sindicar como la noticia de la década, confirma que Molière, el célebre teatrista renacentista francés, si que existió y escribió al menos las 29 obras que se le atribuyen, que igual a este genio de la comedia al genio trágico de Shakespeare, respecto del cual también se planteado dudas semejantes

Un importante estudio, que podríamos calificar sin temor a exagerar como la noticia teatral del siglo, confirma que Molière (Jean-Baptiste Poquelin, París 15 de enero de 1622- 17 de febrero de 1673), el célebre teatrista renacentista francés, sí que existió y escribió al menos las 29 obras que se le atribuyen, igualando este genio de la comedia al genio trágico de Shakespeare, respecto del cual también se planteado todo suerte de dudas semejantes.

Y tanto que existió y tan teatralmente que hasta se puede decir que, prácticamente, murió en escena, tal y como lo platea un artículo científico publicado recientemente en la revista Science Advances.

En efecto. Corría 1673 y en circunstancias en que se encontraba en plena representación del Enfermo imaginario sufrió una fuerte hemorragia, producto de la tuberculosis que le aquejaba, lo cual le costó la vida unos pocos días después.

De ahí que en muchos países se considere al Enfermo imaginario como una obra maldita y que, compañías tras compañías, se han negado por siglos a representarla, así no usar prendas amarillas, pues el mito señala, precisamente que Molière vestía ese color cuando ocurrieron los hechos.

Precisamente, tamaña maestría y fecundidad alimentó la polémica de incredulidad, sumado que se supone que carecía de formación y educación y a la inexistencia de alguna clase de documentación y testimonio que avalaran la autoría de sus obras.

E incrementada en 1919, cuando un desconocido escritor llamado Pierre Louÿs aseguró que Pierre Corneille, otro de los grandes dramaturgos franceses del siglo XVII, era quien estaba verdaderamente detrás las obras atribuidas al comediante. Algo que, por lo demás, ha sido completamente desvirtuada on este estudio.

Un grupo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones científicas (CNRS) de Francia ha logrado, responder a estas dudas, mediante el examen de numerosos textos teatrales (franceses) del siglo XVII mediante determinado programa computo-matemático hasta permitir (saturación) demostrar vía saturación que Molière es el autor grandes clásicos y obras maestras de la comedia universal, a saber, Don Juan, El enfermo imaginario o
El avaro.

A los estudiosos en textos medievales de la Universidad París Ciencias y Letras (PSL), se han tomado cinco años en arribar a esta categórica conclusión, establecieron un determinado corpus de obras atribuidas a 12 autores contemporáneos del siglo XVII y un subconjunto de obras clasificadas como comedias, entre las cuales figuran, como autores, tanto Corneille como Molière.

A continuación aplicaron un algoritmo de inteligencia artificial a objeto de clasificar y atribuir a las obras a sus respectivos autores, mediante el análisis sistemático de un conjunto de seis características que configuran la huella dactilar de cada autor. Un tipo de análisis inédito hasta ahora.

“Algunos elementos de un texto, como el vocabulario, pertenecen a un nivel consciente y dependen de la temática. Otros, en cambio, pertenecen a un nivel subconsciente, como las características gramaticales, el orden de los componentes de la frase, si el autor usa más o menos plurales, prefijos o determinadas personas del verbo”, afirmó Jean-Baptiste Camps, uno de los autores de este estudio, el otro es Florian Cafiero, investigador de la Universidad de la Sorbonne y del CNRS, a un importante diario español.

Por último, agregó, “no fue una tarea fácil, porque todas las obras tenían características muy parecidas. En el siglo XVII, las obras de teatro seguían unas normas muy estrictas de estructura y métrica; además, muchas eran adaptaciones de otras obras en italiano, español o incluso latín, y era frecuente inspirarse o copiar, directamente, otras piezas”.

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