El Pincoya

Por Javier Araya (desde Buenos Aires). Cuando nos alcanzó la pandemia al cono sur, nos vimos confinados, llenos de incertidumbre. Fue ahí que busqué refugio en mis recuerdos de infancia en la costa del desierto más seco del planeta. Mientras divagaba en mi plácida infancia con nostalgia, leí un relato de mi amigo Daniel Alcaíno en su perfil de facebook

Por Javier Araya Alano* (desde Buenos Aires)

Cuando nos alcanzó la pandemia al Cono Sur, nos vimos confinados, llenos de incertidumbre. Fue ahí que busqué refugio en mis recuerdos de infancia en la costa del desierto más seco del planeta. Mientras divagaba en mi plácida infancia con nostalgia, leí un relato de mi amigo, actor, Daniel Alcaíno en su perfil de Facebook.

Él recordaba en unos bellos párrafos sus vacaciones de infancia en Taltal. Pueblo chico y costero del mismo desierto chileno. Su recuerdo tenía mucho en común con los míos de Antofagasta. Estaba bien escrito y me era muy familiar. Tanto, que me puse a dibujar, a ilustrar los párrafos.

Mientras afuera de mi domicilio seguía la cuarentena, yo aprobechaba de dibujar sin pausa. Le mostré los bocetos a Daniel, le gustaron, se entendían, era lo principal. Lo diagramé y ambos lo subimos a nuestros respectivos perfiles sin otro fin que jugar un rato, regalarlo a los nortinos en Chile y en especial a las personas de Tal-tal.

Nuestros amigos y conocidos vieron este cuento ilustrado y gustó mucho. Una buena amiga y compañera de la Universidad de Chile, Lorena Amado, le pasó nuestro cuento a una editora, Nevenka Astudillo, que es de Taltal. Vio su pueblo reflejado en esas palabras y dibujos. Emocionada nos propuso convertirlo en un libro. Así comenzó El Pincoya en: Taltal eterno.

Nos conocemos desde los 20 años con Daniel, la escuela de teatro de la Universidad de Chile nos juntó, como el diablo a las buenas personas criadas por dios. Además de convivir en la “U”, también trabajabamos juntos. Si había algo para hacer reir, ahí estábamos. Recorrimos liceos con El Quijote, figurantes en la ópera La flauta mágica, animamos fiestas, eventos, hicimos experimentos teatrales sin red. Todo eso influyó al momento de definir los gestos del protagonista del libro en mis dibujos.

Una vez que Editorial Piélago lo lanza a la calle a mitad de diciembre se desencadenó lo esperado, confirmamos que el libro es transversal, que es tierno, que la dulzura de la nostalgia es similar no importa donde fue tu infancia. Pero lo inesperado fue que un grupo de niños en Taltal usen el libro de excusa para hacer un cortometraje, y que se proponga en un proyecto social como lectura obligatoria para 3a edad en situación compleja por aislamiento de Covid, son cosas que no imaginabamos. ¡Eso nos pone felices!

Por último, destacar que en mis 25 años de recorrido profesional en Buenos Aires me he dedicado a la actuación y el diseño escénico en partes iguales. La escenografía y utilería han sido una fuente inagotable de experimentación y desarrollo artístico.

“El Pincoya” se puede adquirir haciendo clic en este link de la Editorial Pielago

*Javier Araya Alano, es actor formado en la Escuela de Teatro de la Unviersidad de Chile, con más de 25 años de tablas y, también, en áreas como el diseño y a utilería (teatral), en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, en donde reside actualmente.

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