El Poder regenerador de la risa

Por Alvaro Pacull* (desde Santiago de Chile). Conozco a Andrés del Bosque hace mas de cuarenta años, he sido testigo en Chile de su enorme presencia y aporte creativo como actor, director, dramaturgo y docente. Como muchos debió emprender rumbos fuera del país en busca de mejores oportunidades y justo reconocimiento…

Por Alvaro Pacull* (desde Santiago de Chile). Conozco a Andrés del Bosque hace más de cuarenta años, he sido testigo en Chile de su enorme presencia y aporte creativo como actor, director, dramaturgo y docente. Como muchos debió emprender rumbos fuera del país en busca de mejores oportunidades y justo reconocimiento; el país no suele dar espacio a todos sus talentos y como en tantas áreas la fuga de capital humano es una lamentable realidad que invita a reflexión sobre el valor de lo que perdemos, pero, claro está, no podemos pedir conductas heroicas a quienes no hemos sabido apoyar e impulsar.

Con todo, Andrés, ya desde hace varios años, se instaló y completó sus estudios, obteniendo el grado de Doctor en Artes Escénicas en España y desde allí se abrió al mundo como el potente creador y docente que es. Dentro de los periplos en los que trascurre su vida profesional se dio recientemente el tiempo de escribir su El payaso en la academia: manual para la risa (2021), editorial Fundamentos, el que forma parte de la Colección Arte, serie: Teoría Teatral, de dicha casa editora.

En el medio chileno, la reflexión teórica en el ámbito de lo escénico no suele tener gran presencia y por ello recibimos este aporte venido desde lejos como un regalo poderoso en cuanto forma y fondo; la prolijidad de su pluma nos reconcilia con la belleza y precisión de nuestro lenguaje y la densidad y profundidad analítica del contenido nos permite dimensionar el poder cultural y humanístico del humor escénico y como no de la figura del payaso, figura inquietante y también menospreciada por los círculos de poder en estos lares, donde la risa no es algo que se tome en serio, incluso por parte de muchos agentes teatrales vanamente empoderados. Y es que como nos recordaba Eco, la risa cuestiona el poder, transversaliza las relaciones, facilita el movimiento, aligera las costumbres y desacraliza los sacerdotes de toda índole; lleva al ciudadano común a comprender su fragilidad y la de quienes lo gobiernan. El horror de los poderosos siempre será convertirse en objeto de risa, ya que una vez desatada trazará el destino.

Volviendo al hilo, debo decir que el manual en cuestión opera -más que otros- desde su facilitador, en este caso un teatrista, docente y orgulloso payaso que ha buscado entender el fenómeno de la risa y el aporte del clown a la teatralidad universal y como no a su función reveladora y posibilitadora de toma de conciencia.

El viejo Heidegger solía decir que “el habla es la casa del ser”, lo repetía en todas sus tribunas, en la pomposa academia y también en el fuego tribal de su Selva Negra, tal vez el lugar donde el filósofo era más él y donde su palabra fluía libre por bosques y montañas, donde el rito se sentía pleno y natural, donde todavía los seres humanos se mostraban genuinamente por medio de lo orgánico de sus acciones y la nobleza de su corazón. Pues bien, el libro que comentamos se expresa de aquella manera, con un habla elocuente, robustamente argumentada y documentada que no deja indiferente al lector. Es un tipo de información genuina en el amplio sentido de la palabra, la que más que nunca merece ser (re) conocida, ello porque uno de los principales atributos del “clown” es la de ser un flexible navegante en momentos de tormenta, en épocas donde las certezas se debilitan y donde la capacidad de ductilidad y hábil reacción pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte (material y espiritual) en el teatro del mundo que intentamos vivir.

Encontrar la esencia de lo que somos y ser coherentes con nuestra naturaleza, es lo que siempre ha debido motivarnos, pero las sirenas cantan y nos distraen, nos alejan del gran propósito del conocimiento, así como de la vida inteligente y sensible.

Del Bosque, payaso escritor y teórico, nos habla y a la vez da voz a todos sus colegas de todos los tiempos y lugares trayéndonos con su escrito el poder clarificador y salvador de la risa a través de la otredad. El alumbramiento emana desde el cuestionamiento del porqué la risa se ha perdido, el rol social del clown, la reticencia de la academia, la esencia del interprete humorístico, el resquemor del autoritarismo, el natural deseo de reír, el rito como fenómeno de recordación comunitaria, los límites de la risa, lo femenino del humor, la pérdida del mundo mágico, el poder de la máscara, el cuestionamiento de los roles sociales, el vínculo entre lo sagrado y lo profano, estos entre otros importantes tópicos que nos definen y expresan como cultura, para finalmente dar especial lugar al potencial visionario del payaso en este mundo de apariencias engañosas que habitamos y donde adoptamos posiciones.

Finalmente, al margen de invitar a los interesados en el tema a leer este sólido trabajo, me permito manifestar una profunda sensación de gratificación al ver que al menos en otros lugares, como los que dieron valoración a esta publicación, se está gestando, aunque sea modestamente, un cambio alentador en pro del valor regenerador de la risa y sus cultores.

FIN

*Alvaro Pacull L, actor y licenciado en Estética de la Universidad Católica de Chile; magister en Comunicación y Doctorando (DEA) del Teoría, Historia y Práctica del Teatro por la Universidad de Alcalá de Henares, España.

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